lunes, 13 de junio de 2011

Tragedia más tiempo...


¿Qué es la comedia? Sin lugar a dudas es una pregunta bastante difícil de contestar... Mi inclinación natural, no solo en el cine sino en mi propia vida, siempre ha sido la comedia. Es algo que nunca he escondido, de hecho más bien lo he pregonado a gritos siempre que he tenido oportunidad. Se suele decir, y yo lo comparto plenamente, que un chiste hace gracia porque siempre tiene una dosis de verdad. No cabe duda de que la comedia como género, y como faceta misma de la vida, es esa inclinación para reírte de la existencia humana y de sus continuas meteduras de pata, o incluso de sus logros. Ese punto de vista divergente en el que se busca lo gracioso, lo cómico de todo cuanto nos rodea, incluso de situaciones que pueden resultar muy muy dramáticas: recordemos esa maravilla de película titulada "La Vida es Bella", donde Roberto Benigni consigue conjugar algo tan contrapuesto como el holocausto y la comedia, sin que en absoluto resulte insultante o fuera de lugar (solo decir que Benigni se cuidó mucho de mostrar el guión a varios miembros de la comunidad judía, que no sólo no se sintieron molestos, sino que se maravillaron con la propuesta).

"La Vida es Bella", de Roberto Benigni

El holocausto fue una de las grandes tragedias que ha sufrido la humanidad en toda su historia, todos lo sabemos. Sin embargo el paso del tiempo convierte las grandes tragedias en situaciones donde la comedia puede tener cabida, pese a lo que pueda parecer y pese a lo difícil que pueda resultar, especialmente para quien se atreve a ello. Así nos lo enseña el maestro Woody Allen en su película "Delitos y Faltas" a través del histriónico y ególatra personaje de director, interpretado por Alan Alda (como me encanta este actor).



El propio Woddy Allen nos muestra aquí otra cosa muy importante y fundamental, que todos los cómicos se aplican, o al menos deberían aplicarse: la capacidad de autocrítica. Siempre he creído que el reírse de uno mismo no solo resulta un ejercicio muy sano a nivel psicológico, sino que es un aspecto que te hace evolucionar, avanzar. Y justo después de decir la gran frase de repente se acaba el material... la comedia sin el tiempo sencillamente no existiría.

domingo, 12 de junio de 2011

Nothing happens in the World?


"Adaptation. El ladrón de orquídeas", de Spike Jonze, es una de esas extrañas y geniales piezas cinematográficas que surgen de vez en cuando y que marcan la manera en la que ves las cosas, al menos personalmente fue lo que me ocurrió. Pertenece a esas historias que saben llegar al espectador y te enseñan no solo sobre algún particular (en este caso sobre cine, ya que el personaje principal es un guionista) sino también sobre la propia vida y el propio mundo en el que vivimos. Evidentemente, como os podéis imaginar, cualquier película con la que aprendas acerca de la vida a través del cine como mínimo me va a gustar.

De este filme rescato una secuencia que me parece sencillamente maravillosa, donde un inseguro Charlie Kaufman, fantásticamente interpretado por Nicholas Cage, plantea su equivocada visión del mundo real al personaje de Robert McKee, interpretado por Brian Cox. Destacar que Kaufman es el guionista de la propia película, y Mackee no es para nada un personaje inventado (bien lo sabemos los aprendices de cine con su librito naranja de "El Guión").



sábado, 11 de junio de 2011

Los psicólogos del mañana


La verdad es que siempre me ha atraído mucho el formato de entrevista. Esas personas que se sientan delante de una cámara y hablan con naturalidad sobre algún tema, sin tapujos, a veces incluso sobre temas muy íntimos. Desde que se extendió el género de "Falso Documental" se han introducido muchas variaciones en la naturaleza de las propias entrevistas, haciendo una mezcla de técnicas propias de la ficción con la espontaneidad que por definición otorga el formato base (recordemos, por ejemplo, las entrevistas de "Up in the Air", en las que a veces uno se plantea si son personajes de ficción o personas reales las que hablan acerca de algo tan actual como la perdida de un trabajo).

Hace poco tuve la oportunidad de probar a zambullirme en todo esto y realicé, con mis compañeros de promoción de la carrera de Psicología, este vídeo.



Como veis aquí a la entrevista se le añaden toques de ficción como el propio contenido cómico y técnicas como los zooms, los diálogos de dos, la caracterización de algún personaje (la chica que no deja de hablar de su familia, que incluso interrumpe otra entrevista, es el ejemplo más palpable) o el hecho de que se cuente con música de fondo perfectamente ligada a lo que vemos, vamos: una banda sonora (el tema instrumental de la canción "Secouez moi", de mi idolatrado David Chapel).